Los tatuajes son expresiones artísticas que buscan plasmar en la piel diseños, dibujos, figuras y textos, se ve la piel como un lienzo, antes se consideraba propio de marineros, motero o motoquero y delincuentes se ha acabado convirtiendo en una forma de decorar el cuerpo ampliamente aceptada por mucha gente. Y ya no se trata solo de tatuarse anclas, calaveras y barcos de guerra; desde emblemas escolares y diseños celtas hasta símbolos muy personalizados, la gente ha encontrado muchas formas de expresarse a través de sus tatuajes.

Los tatuajes existen desde hace mucho tiempo, a lo largo de la historia, los tatuajes se llevaban como un tipo de decoración, se han encontrado tatuajes en cuerpos momificados que datan del 3300 AC y se sabe que muchas sociedades llevaban (y siguen llevando) tatuajes como parte de su cultura.

Un tatuaje es un conjunto de heridas punzantes, hechas en las capas profundas de la piel y rellenadas con tinta. Se realiza clavando una aguja en la piel e inyectando tinta en la zona, generalmente creando algún tipo de diseño. El motivo de que los tatuajes duren tanto es que son muy profundos: la tinta no se inyecta en la epidermis (la capa superior de la piel que seguimos produciendo y cambiando a lo largo de toda la vida), sino que se inyecta en la dermis (la segunda capa de piel, más profunda). Las células de la dermis son muy estables; por lo tanto, los tatuajes son prácticamente permanentes.

Los tatuajes solían hacerse a mano, es decir que el artista encargado de realizar el tatuaje pinchaba la piel con una aguja e inyectaba la tinta manualmente. Aunque este procedimiento se sigue utilizando en algunas partes del mundo, la mayoría de los estudios de tatuajes utilizan máquinas para hacer tatuajes. Una máquina para hacer tatuajes es un instrumento eléctrico portátil provisto de un tubo y de un sistema de agujas. En un extremo, hay una aguja esterilizada, que está conectada a una serie de tubos que contienen tinta. Para poner en marcha la máquina, se utiliza una especie de gatillo, que desplaza la aguja hacia dentro y hacia afuera de la piel mientras va depositando la tinta aproximadamente 1 mm (1/16 de pulgada o menos) dentro de la piel.

La mayoría de los artistas que hacen tatuajes saben hasta qué profundidad de la piel deben llevar la aguja porque, si no llegan a la profundidad necesaria, el tatuaje quedará borroso y, si la profundidad es excesiva, se pueden producir sangrados y mucho dolor. Un tatuaje se puede hacer en 15 minutos o en varias horas, dependiendo del tamaño y del diseño escogido.