13

el poder de una Actitud positiva

La actitud positiva lo es todo

Por: Nadia Rodman, RD y Brittany Walker

Las personas pueden escoger tener una actitud negativa o una actitud positiva, es así de simple. Cada persona tiene el poder de controlar su felicidad en la vida, porque la felicidad no está determinada por las situaciones, sino por la actitud. Tu actitud ante una situación, no la situación en sí, determina si ves las circunstancias positivas o negativas.

Abraham Lincoln dijo una vez “Las personas son tan felices como se hayan mentalizado para serlo”.

El Charles Swindoll dijo “Cuanto más vivo, más me doy cuenta del impacto de la actitud en la vida. La actitud, para mí, es más importante que los hechos. Es más importante que el pasado, la educación, el dinero, las circunstancias, el fracaso, el éxito, lo que puedan pensar, decir o hacer los demás. Es más importante que la apariencia, los talentos o las habilidades. Levantará o quebrará empresas… una iglesia… un hogar. Lo increíble es que,  cada día podemos decidir qué actitud tomaremos para ese día. No podemos cambiar el pasado… no podemos cambiar el hecho de que la gente actúe de cierta manera. No podemos cambiar lo inevitable. Lo único que podemos hacer es jugar la carta que tenemos, y esa es nuestra actitud. Estoy convencido de que la vida es 10% lo que me ocurre y 90% cómo reacciono ante ello. Igual te pasa a ti, todos estamos en control de nuestras actitudes”.

Hay un tremendo poder en una actitud positiva. Una persona que tiene una actitud positiva mirará los hechos de una situación y no sentirá la carga de la desesperación. Fe, esperanza, coraje y fortaleza son cuatro componentes importantes de un pensamiento positivo. Miedo, duda, amargura y vencimiento son emociones que entorpecen el pensamiento positivo. Según Scott Hamilton, el olímpico y campeón del mundo de patinaje artístico y también sobreviviente de cáncer, “la única discapacidad en la vida es una mala actitud”.

Para algunas personas, los pensamientos negativos ocurren primero de forma natural en sus mentes, pero todos pueden entrenarse a sí mismos a desechar estos pensamientos y obligarse a enfocarse en lo positivo. La actitud no está determinada genéticamente, así que lo bueno es que puedes entrenarte para tener una actitud  positiva. De la boca de una mujer ciega y sorda que conquistó con éxito lo que la mayoría de nosotros consideraría un estilo de vida miserable, Helen Keller nos reta con esta frase: “Mantén la cara hacia la luz del sol y no verás la sombra”.

En cada situación se puede encontrar algo positivo, sin importar qué tan grande sea la tentación de ver sólo lo negativo. La mejor cura para la infelicidad es empezar a contar las bendiciones. Te impresionarías del poder que esto tiene para revertir sentimientos de frustración y despecho. Un antiguo dicho persa dice así: “Estuve triste porque no tenía zapatos, hasta que en la calle me encontré a un hombre que no tenía pies”. Dejar de pensar en uno mismo y empezar a ayudar a los demás también puede aliviar la desesperación. ¡La alegría y la satisfacción profunda suelen resultar del servicio a los demás!

A la vez que vayas transformando tu manera de pensar, establece metas realistas y ten confianza en que podrás alcanzarlas. El ex general del ejército de los EE.UU. Douglas MacArthur, dijo: “La juventud no es exactamente un tiempo en la vida, es un estado de la mente. Nadie se hace viejo sólo por vivir una serie de años. La gente envejece cuando dejan de lado sus ideales. Eres tan joven como tu fe y tan viejo como tus dudas; tan joven como tu confianza en ti mismo, tan viejo como tu miedo; tan joven como tu esperanza, tan viejo como tu desesperación”.

Por ejemplo, si tu meta es perder 50 libras, debes creer que puedes hacerlo. ¡Puede que te lleves una grata sorpresa! Si tu sueño es correr una maratón, no importa la edad que tengas, tu actitud positiva te llevará hasta la meta final a pesar del dolor, sudor y las eternas carreras. Si te levantas cada mañana y crees que tendrás un día horrible, probablemente lo tengas. Sin embargo, si te levantas empeñada en que tendrás un día maravilloso, probablemente enfrentarás los retos del día con una actitud de alta autoestima y serás más productiva y eficiente a lo largo del día.

Como Charles Swindoll también dijo: “La actitud o me mantiene en marcha o mutila mis progresos. Ella sola alimenta mi fuego o asalta mi esperanza. Cuando mis actitudes son las correctas, no hay barrera demasiado alta, valle demasiado profundo, sueño demasiado extremo ni reto demasiado grande para mí”.

¡Así que sueña en grande! Todo lo que necesitas es una actitud positiva.