Se llama cine o cinematografía a la tecnología que reproduce fotogramas de forma rápida y sucesiva creando la llamada “ilusión de movimiento”, es decir, la percepción visual  de que se asiste a imágenes que se mueven. También se le dice cine al edificio o sala donde se proyectan las películas.

 

El término tiene la misma raíz griega que otras palabras como cinética, kinesiología y otras que se relacionan con el movimiento. En el año 1995 el cine cumplió cien años, luego de que un 28 de diciembre de 1895 los hermanos Lumière proyectaran el primer film que reproducía la salida de los obreros de una fábrica francesa en Lyon. Desde entonces, el cine ha atravesado diferentes períodos, desde la etapa muda hasta el comienzo del cine sonoro, desde el cine no narrativo hasta el cine de géneros y así en adelante. Esta evolución reconoce ciertos hitos específicos que han representado verdaderos cambios históricos; sin dudas, el primero de ellos consistió en la incorporación del sonido, en especial de voces humanas y música, sin olvidar los efectos sonoros. El segundo impacto de alta relevancia consistió en la posibilidad de incorporar color y abandonar el estilo tradicional de proyecciones en blanco y negro. Finalmente, la aparición de tecnologías digitales ha sido el tercer golpe de efecto en la historia del cine, que ha permitido la generación de imágenes sorprendentes en el marco de un cambio notable de los costos.


Hoy el cine ha desarrollado una vasta teoría que lo emparienta con otras artes como la literatura, la pintura y la fotografía. Así, es considerado el “séptimo arte”. Asimismo, el alcance del cine ha excedido en forma superlativa a su fin puramente artístico, y constituye en realidad tanto una herramienta para la difusión de la ciencia o la cultura como una industria que genera innumerables fuentes de trabajo. En efecto, la realización cinematográfica requiere de un equipo técnico constituido por una unidad de producción, de dirección, de guión, de fotografía, de montaje, de dirección de arte y muchas otras.

 

Muchos actores y actrices han transcendido el mundo del cine para convertirse en verdaderos íconos de su momento histórico; a su vez, muchos famosos procedentes de otros campos de la actividad humana han encontrado en el cine su lugar definitivo, como ha ocurrido con expertos en artes marciales y en otras disciplinas completamente diferentes.