Fundación y toponimia

Piñas aparece en la historia como un conjunto de haciendas, de entre las cuales adquirió algunas el Bachiller Juan de Loayza, que aparece como el Primer fundador de Piñas allá por los años de 1815 a 1816, quien había sido enviado a principios del siglo XIX por el Gobierno de España para que estudie las minas de Zaruma. Luego de recorrer el Distrito Aurífero de Zaruma pasó su informe al Rey de España, haciendo hincapié en las grandes riquezas de éste Distrito. Una vez cumplida su comisión fundó una población precaria y se estableció definitivamente con su familia: dándole el nombre de Piñas, para perpetuar el nombre del pueblo en donde había nacido.

La historia dice que el Bachiller Juan de Loayza fue oriundo del Anejo Las Piñas, de la Provincia de Cádiz, Región de Andalucía en España; hay otra versión histórica, sobre el lugar natal del Bachiller Juan de Loayza, que supone que fue nativo de Piñas, de la misma España pequeña ciudad perteneciente a la Provincia de Pontevedra, en la Región de Galicia. Sin entrar a discutir cual de las dos poblaciones españolas fue la cuna de Juan de Loayza, debemos concluir que: el fundador le dio el nombre de Piñas.

Los antiguos habitantes aseguran que el primer pueblo de Piñas, fundado por el Bachiller Juan de Loayza, estuvo ubicado hacia el Norte de la actual ciudad, sobre la parte superior de la carretera Panamericana y abarcando el camino de herradura que conduce desde Piñas, a los barrios de Calera Grande, Calera Chica, Ayapamba y otros caseríos.

Como vestigios se observa hacia el pie del cementerio antiguo y a través de esta pequeña planicie, por donde sigue el camino de herradura, una especie de plaza, que se ha venido afirmando fue la plaza principal de la población, donde posteriormente, se situó el primer cementerio de la población.

Parroquialización

Piñas cuando tan solo era un caserío, con sus viviendas de barro y madera.

En 1822, Piñas se encuentra constituida en el barrio de la Parroquia Paccha, junto con Buza, Calera y Piedra Blanca,[7] antes había permanecido como barrio del cantón Zaruma, según consta en las actas Municipales de este cantón. En 1845 Piñas solicita a la Villa de Zaruma su erección a la categoría de Parroquia Civil. La Municipalidad de Zaruma aceptando la petición se elija en Parroquia independiente de la de Paccha eleva este acuerdo al soberano Congreso Nacional, para que decrete la parroquialización de Piñas. En 1846 vuelve Zaruma a insistir lo solicitado en 1845, para dividir la Parroquia de Paccha con la erección de la de Piñas, fijando de lindero la quebrada de Higuerones, entre los barrios de Buza y Calera. El 21 de octubre de 1846 se eleva a la categoría de Viceparroquia, integrada por el barrio de Calera.

En 1862 los vecinos de la Viceparroquia de Piñas, solicitan e insisten ante el Consejo de Zaruma, la creación de la Parroquia de Piñas. El Consejo niega la petición por falta de los datos exigidos por la ley. El 17 de julio de 1862 el consejo de Zaruma, en vista de que la solicitud se había aparejado con las exigencias legales, emite su informe favorable y es elevada a la categoría de Parroquia civil con el nombre de Merced de Las Piñas, teniendo como barrios: Capiro, La Cría, Piedra Blanca, Calera, Chilchil, Piñas y Moromoro. La Parroquia se organiza legalmente como parroquia el 30 de agosto de 1869 conforme consta en la ley de división territorial, perteneciente al cantón Zaruma, Provincia de Loja.

Cantonización

Sacrificios de diversa índole se produjeron a lo largo de los años, en la que hombres y mujeres de Piñas aunaban esfuerzos, para la independencia de su pueblo, y fue así que triunfara en la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, gesta gloriosa en la cual muchos piñasienses fueron partidarios, y optaron por proclamarse como el cantón Independencia.

Piñas para entonces había crecido un poco más, sus casas ya eran de madera. De arriba abajo en las imágenes: Vista de la calle García Moreno en donde se aprecia la Municipalidad y parte del terreno del parque central; una vista del centro de Piñas en la que se ve la torre de la iglesia matriz; finalmente vemos lo que ocupaba la ciudad de Piñas entre las colinas.

Iglesia (católica) de Piñas, y en construcción la plaza central del pueblo.

Establecida esta situación de hecho, se conformó el Cabildo de la siguiente manera: Jefe Político, Manuel Moscoso; Concejales, Dr. Juan José Loayza, Daniel Loayza y Juan Manuel Zambrano; Secretario, Manuel Ignacio Romero; Escribano, Losé María Zambrano; Alcaldes, Anastasio Gallardo y José Romero; Comisario, Flavio Feijoo; Teniente Político, José María Zambrano Loayza.

Con la finalidad de consolidar la posición del flamante cantón, comunicaron al General Eloy Alfaro, cuyo gobierno no se hallaba instalado en Guayaquil, para el efecto fueron comisionados para que viajen Emilio Arévalo y Nazario Loayza, que con fecha 19 de julioentregaron un oficio y con fecha 30 de septiembre del citado año 1895 se recibió la respuesta en Piñas, reconociendo a nuestro cantón para que subsista hasta que se reúna la Convención Nacional y sea ésta la que apruebe su subsistencia. Una vez que se reunió la Convención Nacional en Cuenca en 1897, el Concejo Municipal, pero no obstante, la justicia que nos asistía, la convención negó el derecho de ser cantón y Piñas volvió a ser parroquia, más como los hombres y los pueblos suelen fortalecer en la adversidad, éste duro revés no hizo que bajara la guardia, un puñado de piñasienses continuaron las gestiones con la esperanza de que algún día se consiguiera el objetivo deseado.

En 1926, en el gobierno del Dr. Isidro Ayora Cueva, se actualizan las gestiones y concurrió a Quito el Dr. Juan María Loayza, llevando consigo la respectiva documentación y solicitó al gobierno provisional la cantonización y en 1928 se solicita a la Asamblea Nacional que se tramite la solicitud de los piñasienses, ésta acoge el pedido, se aprueba en dos sesiones y no se llegó a dar la tercera y definitiva discusión, porque la asamblea se clausuró. Luego de las asambleas de 1928 y 1929, el doctor Juan María Loayza vuelve a insistir en la cantonización y se presenta un proyecto, elevando a la parroquia de Piñas a la categoría de Cantón, con el nombre de Córdova, en reconocimiento al Gral. José María Córdova, uno de los héroes de la victoria del Pichincha que consolidó nuestra independencia.

El nuevo cantón estaría conformado por las parroquias Pedro Carbo y La Florida, que corresponden a las que hoy son Moromoro y Capiro, para nuevo lamento éste nuevo proyecto tampoco se realizó, pero esto no consiguió amilanar a los piñasienses y la lucha continuó con nuevos bríos, hasta que por fin el 6 de noviembre de 1940, el Honorable Congreso aprueba la creación del cantón Piñas y, el 8 de noviembre, el Presidente de la República, Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, firma el ejecútese y Piñas se convierte en el quinto cantón de esa época en El Oro.