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Como hacer plastilina casera

Cómo hacer plastilina casera


Para fabricar plastilina casera son necesarios cinco ingredientes muy básicos que se pueden encontrar en cualquier hogar: agua, harina, sal, aceite(preferiblemente de girasol, pero se puede utilizar cualquier otro) y colorante alimentario. Si queréis que la plastilina tenga más volumen podéis añadir crémor tártaro. Se trata de un producto natural utilizado frecuentemente en repostería y que se puede encontrar en cualquier tienda especializada. Si no lo encontráis, bastará con una cucharada de maizena, mezclada con un poco de agua. Para que la plastilina sea más brillante, podéis añadir unas gotas de glicerina. Y otro aspecto muy interesante para terminar de convenceros a elaborar plastilina casera con los niños es que no se necesitan utensilios especiales, ni horno, ni emplear mucho tiempo. 

Para obtener cuatro botes de plastilina casera, tomaremos las siguientes medidas:
-2 tazas de harina.
-2 tazas de agua.
-1 taza de sal.
-2 cucharadas de aceite vegetal
-Colorante alimentario.

El primer paso es elaborar la masa. Para ello tenéis que calentar el agua en un recipiente, pero sin dejarla hervir. Retiradla antes. Es el momento de echar todos los ingredientes menos el colorante, mezclándolos bien. Se vuelven a poner a fuego lento, mientras continuáis removiendo la mezclahasta obtener una masa homogénea. Debe poder despegarse del recipiente. Una vez que hayamos conseguido la masa, es preciso dejarla que se enfríe un rato antes de sacarla. Cuando notéis la masa tibia al tacto, toca amasarla. Debéis hacerlo despacio pero con energía durante al menos dos minutos. De esta forma, conseguiréis una plastilina uniforme y esponjosa.
 

Harina, agua, sal, aceite y colorante son los únicos ingredientes imprescindibles

Ya solo queda dar color a la plastilina. Lo único que tenéis que hacer es separar la pasta en función de los colores que queráis. Normalmente el colorante se suele vender en packs de tres o cuatro colores. En cada una de las partes, debéis añadir unas gotas de color y amasar otra vez hasta que la mezcla adquiera un color homogéneo. Y ya tenemos nuestra plastilina casera. Conviene guardarla en botes u otros recipientes herméticos como las bolsas de plástico para congelar alimentos, preferiblemente en el frigorífico, para evitar que se seque. Si al volver a utilizarla, notáis que está algo seca, bastará con humedecerla con un poquito de agua. 
 

Plastilina casera

La plastilina casera se elabora con cinco ingredientes básicos


Algunos truquillos:
-A los niños les encantará jugar con plastilina brillante: es tan sencillo como añadir purpurina. Sin medida, cuanta más, mejor.
-Los adultos también podéis jugar. Mezclar los colores con brillantina y experimentar con los resultados son juegos aptos para todas las edades.
-Si queréis que vuestra plastilina casera huela, no tenéis más que añadir unas gotas de esencia: limón, vainilla, menta... Es mejor que utilicéis esencias alimenticias. 
 

Ideas para utilizar la plastilina casera


Los niños dan rienda suelta a su imaginación con la plastilina. Es el momento de pasárselo bien y participar en sus juegos con cualquier utensilio que se tenga a mano. Moldes de repostería, cartulinas, monedas, tenedores de madera, cucharas... Todo vale para moldear la plastilina casera y crear toda clase de figuras.
 

La plastilina es un material ideal para hacer manualidades

Si queréis realizar una actividad más dirigida, podéis crear imanes de animales. Es tan fácil como coger una masa de plastilina y alisarla con un rodillo o una botella. Dejad que tenga unos dos centímetros de grosor. Con un palillo, dibujad por ejemplo las alas de una mariposa y utilizad las tijeras (mejor de plástico) para recortar, retirando los bordes sobrantes. Con plastilina de otros colores podéis hacer bolitas para crear los ojos o manchas en las alas. Una tira de otro color servirá para hacer el cuerpo y las antenas. Una vez terminada, mezclando cola blanca con un poquito de agua, la barnizáis con un pincel. Cuando se seque, pegáis un imán en la parte trasera.

También podéis hacer bonitos cuadros con plastilina. Para ello, solo hay que rellenar un dibujo sencillo pegando pedazos de plastilina. Los alisáis y una vez que el dibujo no tenga fisuras, lo barnizáis de la misma manera que en la figura anterior.

Hacer figuras de plastilina es muy sencillo. Basta con jugar con bolas y "serpientes" (tiras alargadas a base de rodar de adelante atrás. 
 

Plastilina casera