Si mi voz no estremece en tu oído,
Si mi aliento ya no te inspira delicia,
Y si no llego a verte nunca más
Sera la complacencia de tus besos los que
Me dicten esa magia de amor
Tan solo tuya es y será siempre,
Pero no implores por mí.

Que tus lágrimas no sean un rio
Un mar de cielo y de sombras
La eternidad cerca de nuestras glorias
Más allá de lo incierto fortuito
Más no llores por mí….

Si las ansias que fueron tuyas una vez
Hoy se dilata entre el final de
Nuestros destinos una cruz
A nuestro calvario amor final.

Si tus penas son de llanto y de tristezas
Y si muere la rosa roja de tu esencia
De mujer, solo reza el sacrosanto
Que aunque no me veas solo tu
Ansia loca por tenerme siempre
Sera el eco del olvido de tu llamado.

Quizás me falto mucho aprender de ti
Quizás me dolió verte llorar un día,
Ahora solo será dar el último Adiós
La poesía morirá para siempre entre
Nosotros ya no ardera el fuego materia
De placer solo un recuerdo nuestro final,
Mas ya no llores por mí.

Jamás te escondas entre el olvido
Jamás te inundes de llantos,
Jamás mires para atrás otra vez,

Jamás evocaras mi nombre,
Jamás llegaras al recuerdo de nuestra intimidad
Entierra todo de mí y huye de mis recuerdos,
En un mundo que será el relegó y el destierro
Mas ya no llores por mí.

No suspires por mi prenda divina,
Mi Ángel que me dio devoción,
Mi bello hechizo todo era mío,
Mi suave inspiración del poema soñar,
El momento de la primera vez,
Hoy la desdicha la gota de sangre
Que marca para siempre el fin,
Más no llores por mí.