La vida es un continuo caminar, un continuo tirar para delante esforzándonos por estar bien. En la vida muchas veces gente nos hará daño, pero lo que hay que hacer, siempe, es tirar hacia delante. Solo así, e intentando no salpicar a los demás con nuestros problemas, y pidiendo ayuda cuando sea necesario, podremos vivir tranquilos.

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!