La superficie de la laguna de Oviedo se caracteriza por un aspecto lechoso porque en el fondo de ella existe un concentrado arenoso-limoso, presencia de otros minerales, restos de algas, restos de moluscos marinos y cumpliendo una especie de colchón la existencia de plantas acuáticas superiores.
La Laguna de Oviedo siempre alberga la presencia de aves, tanto migratorias como residentes, en total existen unas 70 especies, en su mayoría aves acuáticas de gran belleza como la cuchareta, el flamenco (en la imagen) y las garzas, sin embargo, en los últimos años algunas aves han sufrido peligro de extinción como la Yaguaza y la Paloma Coronita.