Comprende que ninguna condición es permanente. En tu vida existen estaciones del mismo modo como existen en la naturaleza.
Ten siempre fe en que las condiciones cambiarán aunque en tu corazón haya un gran peso y no encuentres consuelo... Persevera.
Y si tu trabajo, tu paciencia y tus planes te han dado buena fortuna, busca a aquellos cuya marea es baja y levántalos.
Recuerda que nada es permanente, pero, sobretodo, atesora el Amor que recibes, este sobrevivirá mucho después que tu oro y tu buena salud se hayan desvanecido.