BENDICEME Y ENSÉÑAME

Y hazme entender que prosperidad no solo es tener dinero, sino estar siempre delante de ti, en tu presencia, tener una buena familia, buena salud, un llamado al servicio de tu reino, enséñale a mi alma que tu deseo es que yo sea prosperado en todas las cosas, que viva apartado del camino del pecador y jamás me siente en silla de maldad, sino que en tus mandamientos medite todos los días hasta que todo lo que haga tú lo hagas prosperar.

· BENDICEME Y ENSÉÑAME

Y pon guarda sobre mi boca, para que mis palabras no me hagan pecar, guárdame de la senda de la mentira, de la blasfemia, de las palabras arrogantes, hasta que sean gratos todos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti. Llena de miel mis labios para hablar con dulzura y verdad. Deseo guardar en mi corazón tu palabra porque solo de la abundancia de la palabra que hay mi corazón hablará mi boca.