Cristo (del griego antiguo Χριστός, Christós, y este a su vez del hebreoמָשִׁיחַ, Māšîaḥ [mashiach], ‘el Mesías’, que significa ‘ungido de Dios’)[1] [2] [3] es el título que en el cristianismo se le da a Jesús de Nazaret (Belén7 o 6 a. C. - Jerusalén29 o 30 d.C.).

Los seguidores de Jesús son conocidos como «cristianos» porque ellos creen y confiesan que Jesús es el Mesíasprofetizado en el Antiguo Testamento,[4]por lo cual le llamaban «Jesús Cristo», que quiere decir, «Jesús, el Mesías» (en hebreo: Yeshua Ha'Mashiach), o bien, en su uso recíproco: «Cristo Jesús» («El Mesías Jesús»).

El título «Cristo» también se encuentra dentro del nombre personal «Jesucristo»,[5] y se menciona como un sinónimo de Jesús de Nazaret en la fe cristiana, que lo considera «Salvador» y «redentor» de los hombres, el «Verbo» (o Palabra) de Dios encarnado,[6] y «el Hijo unigénito de Dios».[7] Los cristianos aguardan el regreso a la tierra de Cristo en el fin de los tiempos.

La Cristología, un área de la teología, se ocupa principalmente de estudiar la naturaleza divina de la persona de Jesucristo, según los evangelios canónicos y los demás escritos del Nuevo Testamento.

 

«Cristo y el joven rico» (c.1890) Heinrich Hofmann.

El título Mesías fue utilizado en el Libro de Daniel,[8] que habla de un «Mesías Príncipe» en la profecía acerca de «las setenta semanas». También aparece en el Libro de los Salmos,[9] donde se habla de los reyes y príncipes que conspiran contra Yahveh y contra Su ungido.

Jesús es llamado «el Cristo» en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento donde se le describe ungido con el Espíritu Santo. Algunas referencias incluyen Mateo 1:16, Mateo 27:17, Mateo 27:22, Marcos 8:29, Lucas 2:11, Lucas 9:20 y Juan 1:41. En el evangelio de Mateo se trata el tema en el siguiente pasaje:

«Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.»