Así como usamos la silla, de tal manera usamos el cuerpo;  así como usted usa el carro así usamos el cuerpo, como un carro. Digamos, tu vienes en un carro verde y el otro viene en carro rojo; el amor no es hacia el carro, sino hacia el conductor del carro. Pero, mientras pasamos la jornada en este mundo físico algunos cambios suceden  en nosotros,  perdemos la capacidad de ver a las almas, es como si perdiera la vista de esto y si no puedo ver a las almas, no puedo ver a Eric más, pero puedo ver el zapato, que es en este caso el cuerpo.

El cuerpo es como un zapato, todo el amor que existe de alma a alma es transferido al cuerpo, estamos amando un  zapato. Pero el problema   de este mundo, es que el mundo cambia, es temporal  El zapato desaparece,  mi amor queda atrapado en los cuerpos y esto me hace inseguro y comienzan  todas las complicaciones.

La respuesta para este acertijo es entrenarnos a  recuperar  esta visión. La visión espiritual,  ver el cuadro completo, y cuando  caemos en cuenta de esto, estamos seguros que eternamente existimos para siempre.  Nadie muere y esta atadura silenciosa del  amor permanece para siempre, es como si ese amor fuere transferido a la persona verdadera,  envés que al zapato el amor no viene por si solo le acompañan todos los amigos. El verdadero amor trae todos los amigos  no tenemos expectativas de estas grandes emociones.

Tenemos que recuperar esta visión espiritual y es tan hermoso para todos nosotros. Cuando caemos en cuenta del cuadro en su totalidad nos sentimos seguros. Visión en su totalidad nos sentimos seguros.