Lo cierto es que nos hemos convertido en consumidores sin control, muchas veces sin importar la fecha del año en que nos encontremos, empesamos a comprar y comprar, no se diga ahora que estamos pròximos a la navidad, en la que deseamos obsequiar un presente a nuestros amigos mas cercanos y seres queridos. 

En ese deseo de querer obsequiar algùn presente podemos llegar al estres, si asì es el màs que conocido estrès, se apoderan de sus victimas haciendonos perder la cordura y llevar a la deseeperaciòn por encontrar el regalo perfecto. 

Es tal asì la situaciòn que nos olvidamos por completo del sentido real de esta fecha tan importante, sobre todo para los que hemos crecido bajo las creencias religiosas en la que se recuerda y se festaja el nacimiento del Salvador.

Hagamos un "stop" en nuestras locas compras y recordemos un momento el sentido de la noche buena y navidad. Que es estar con nuestros seres queridos, compartir con nuestro pròjimo , con los niños huerfanos y abandonados, con los ancianos, con los màs desamparados. Si pensamos un minuto  y logramos hacer algo por ellos, por màs pequeña que sea nuestra ayuda. Habremos pasado la màs linda de las noche buenas y navidades, porque nada se compara con la satisfacciòn que siente el alma y el corazòn cuando se obra bien, con voluntad y sin esperar nada a cambio.