Otras maneras de enfocarse, que no es el enfoque tradicional. Cuando era niño me sorprendía en Sao Paulo – En Sao  Paulo, se  veía el vehículo de  atracción animal, el caballo con tapa ojos, debe ser muy incomodo. Imagínese con tapa ojos, es  muy incomodo. Si estoy concentrado en eso nada existe, nada sirve solo eso.

Hay otras  posibilidades de concentrarse, de enfocarse que es tal vez más fácil para nosotros. En su niñez en Sao Paulo pocas veces hay cielo azul. En día de verano limpian las casas, tiran agua, en ese cielo azul paso un avión y ese avión hizo algo en mí.

Esa imaginación de niño se transformo en un sueño sin tapa ojos, en una idea más enfocada. Yo quería viajar. Eso fue un movimiento tan pequeño tan humano pero que me dio la fuerza suficiente para concentrar todos esos pensamientos esparcidos. Es como si nosotros  tuviéramos ideas por todos lados;  es como si fuera a tomar todas esas ideas y concentrarlas en una sola cosa, dejarse llevar, fluir, arrastrarse o dominar  ese proceso de llegar a algo que tú quieres, puede ser tan sencillo como volar en avión, o para  un Bogotano conocer la playa; Puede ser algo muy hogareño,  comprar su casa propia o comprar un carro; Puede ser algo muy material, pero es un paso, entra en una etapa diferente de la imaginación de las ideas de esa desconcentración de las ideas.