En este espacio se intenta modestamente opinar sobre los diferentes acontecimientos de nuestro curioso mundo, visto desde el peculiar y particular punto de vista de un joven sevillano actualmente en Alemania que intenta dedicarse a esto de la Ciencia.

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En el mundo del software, hoy, el concepto nivel de madurez es casi un estándar de facto para evaluar la calidad de las organizaciones. Principalmente conocidos por el modelo CMMI, potenciados por su incorporación a la ISO 15504 (te recomiendo este post), los niveles de madurez son hoy muy populares.  E, igualmente, un concepto “muy maduro”, ya con el suficiente número de años como para dejarnos alguna que otra curiosidad, aquí van tres:

1 – Los niveles de madurez NO nacieron en el mundo del software. Fue mucho antes. El creador del concepto de “nivel de madurez” fue Crosby. El gurú de la calidad Crosby, que no tenía nada que ver con el desarrollo software, escribió un libro llamado “Quality is free” (la calidad es gratis), en el que aparecía el “Quality Management Maturity Grid (QMMG)”, con cinco niveles de madurez y que servía para evaluar los procesos de una organización. Posteriormente, sería Humphrey quien aplicaría esta idea al software (en “Characterizing the Software Process: A Maturity Framework” (1987)). Después Mark Paulk escribiría el CMM.

2 – El artículo donde por primera vez apareció el concepto de “nivel de madurez” aplicado al software es uno de los artículos más citados de la historia  de la ingeniería software. Con motivo de su 25 aniversario, la revista IEEE Software recopiló sus artículos más citados, y en cuarta posición estaba el de Mark Paulk et al., “Capability Maturity Model, Version 1.1” (vol. 10, no. 4, 1993, pp. 18–27). Mark Paulk, excelente profesional y persona, con el que tuve la suerte de trabajar, y de conocer, al hacer con él mi estancia postdoctoral.